Tengo algunas cosas que ya no quiero, por exceso de stock o falta de espacio:
Esperanzas ultrajadas y a medio comer.
Dos puños cerrados y varios dientes craquelados.
La visa vencida de algunas lágrimas por deportar.
Un país de palabras cojas y sin oídos.
Algún fantasma por exorcizar.
Horas de hastío.
Noches de insomnio y de fiestas imaginarias dónde no he sido invitado.
No sé bien quién pueda querer, pero en regalar no hay engaño, si alguien se manifiesta apúrese, no puedo tenerlas más tiempo.
modesto, que gusto <3
ResponderEliminarGracias <3
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