Perdón, no fue mi intención quedar mirándote como perro hambriento, pero no encuentro la salida del claro de tus ojos
Lo orgánico en el tacho de lo orgánico, el vidrio con el vidrio, el plástico con el plástico, las palabras, aquí.
miércoles, 1 de agosto de 2018
Vade retro
Es que, no po!
Ya no podís aparecerte así, cómo no cachay?
Yo ya no soy el de antes, las palabras no son opción para alterar los hechos, entonces bailan con poca gracia en el aire, como una bolsa plástica que se eleva por corrientes invisibles.
No puedes convertir mis sueños en poluciones, cómo se lo explico a mi hijo de tres años?
Ya no puedes abrazarme a la cama y arrullarme 30 minutos más, y decirle a mi jefe que se rompió una matriz de agua.
Perdón, se me hizo tarde, debo seguir creciendo.
domingo, 24 de junio de 2018
La Alameda con San Ignacio
Era de mañana, pero aún parecía de noche, especialmente por la tartamudez de su llovizna.
El semáforo se demoraba en convencerme de que no era daltónico, y cayó justo cuando pasaba ese auto negro, aunque eso no lo ví bien... Y ahí ocurrió; bien pudo ser una mariposa, mas fue la primera carta del invierno, del esqueleto de algún álamo que no alcancé a conocer.
sábado, 23 de junio de 2018
Minerva
Y, qué quieres que te diga?
me acostumbré a extrañarte.
como me acostumbré a la ciudad,
a los ladridos nocturnos de los autos.
a las luces de rapiña.
me acostumbré a tu ausencia.
a tu fantasmal martilleo en el plexo.
a tus palabras y canciones.
como el hijo se acostumbra a las promesas del
padre alcohólico
me acostumbré a tu silencio.
a tus palabras que no son palabras
a tus canciones que no son canciones.
a seguir tu sombra... que no es sombra.
como las de la ciudad!
con sus ladridos y rapiñas.
y martilleos fantasmales.
y tu sombra.
tu maldita...
escurridiza...
y lúgubremente luminosa sombra, que no es
sombra.
martes, 19 de junio de 2018
Voyeur
Me gusta leer lo que la gente tiene que decir, las personas cuyas firmas sólo se encuentran en contratos, los que no saben hasta dónde pueden escribir, los que muestran con una hormiga de vergüenza sus textos, quienes parten disculpándose o justificando el por qué.
Las personas normales, que usan palabras normales, los que escriben en las micros, en los bares, en las cartas que no enviaron... Quienes lo hacen porque pueden hacerlo, porque quieren conversar con el papel, quizá por la costumbre de hablar entre sordos, quizá porque la ciudad habla tan fuerte que hay que escuchar con atención las pequeñas voces de las polillas.
Quienes lo hacen porque sí, porque prefirieron regalarse esas palabras que botarlas al olvido.
lunes, 9 de abril de 2018
Bienvenida cesantía
Se aferró a mí como una garrapata hambrienta, a pesar de haberme despedido. El lunes se trataba precisamente de eso, de no dejarme agredir por el despertador de las seis y media, si no de rodear otra vez el pecho de mi polola con mi brazo. Era de no recorrer el trayecto al trabajo, ni discutir con el color del tren que dios manda... Hasta eso de las ocho de la tarde, luego de que todo trámite fallara, tomar el metro hasta la casa del Kurt, y ahí estaba.
Ahi, como esperando apagarme la mente, para en treinta minutos exactos volver al lugar del cual no me quieren recibir.
viernes, 6 de abril de 2018
Script
- Oye... Cómo estay?
- Es una pregunta retórica? Solidaridad a crédito con el karma? O en realidad querís sentarte a escuchar las hueás que me están pasando?
Yo, en un bar que no existe, en un momento que nunca pasó mientras me tomaba una cerveza y media sólo en in bar que sí existe, sin hablar con nadie.