Es que, no po!
Ya no podís aparecerte así, cómo no cachay?
Yo ya no soy el de antes, las palabras no son opción para alterar los hechos, entonces bailan con poca gracia en el aire, como una bolsa plástica que se eleva por corrientes invisibles.
No puedes convertir mis sueños en poluciones, cómo se lo explico a mi hijo de tres años?
Ya no puedes abrazarme a la cama y arrullarme 30 minutos más, y decirle a mi jefe que se rompió una matriz de agua.
Perdón, se me hizo tarde, debo seguir creciendo.
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