domingo, 24 de junio de 2018

La Alameda con San Ignacio

Era de mañana, pero aún parecía de noche, especialmente por la tartamudez de su llovizna.

El semáforo se demoraba en convencerme de que no era daltónico, y cayó justo cuando pasaba ese auto negro, aunque eso no lo ví bien... Y ahí ocurrió; bien pudo ser una mariposa, mas fue la primera carta del invierno, del esqueleto de algún álamo que no alcancé a conocer.

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