Lo orgánico en el tacho de lo orgánico, el vidrio con el vidrio, el plástico con el plástico, las palabras, aquí.
sábado, 4 de junio de 2022
17
domingo, 1 de mayo de 2022
La gran pregunta.
La que se hacen los astrónomos, presidentes y poetas en crisis es:
¿Debería guardarme estas palabras, o arrojarlas a la tormenta y esperar que traigan mejores palabras?
Una vez, un viejo muerto me charcheteó en su máquina del tiempo.
Dijo que había que escribir como si fuese un volcán en erupción
como si las palabras se escurrieran a la fuerza como un vómito de mala borrachera.
Y que era la única forma de hacerlo.
Y aquí estoy, tirando del arado un montón de códigos que se iban a perder en el concho de otra lata, otra vez.
Una vez, un hermitaño vivo me charcheteó en su máquina léxica.
Dijo que escribir no era lo mismo que teclear, que escribir es puño y letra, y corazón.
Y aquí estoy, charcheteando cien botones con garabatos lógicos, con un concho de corazón que se iba a perder.
Como el astrónomo del que nunca hablé.
¿Soy más la lata o el charcheteado que charchetea botones con garabatos lógicos?
miércoles, 20 de abril de 2022
doomed
lunes, 3 de enero de 2022
Tigre
El Tigre viejo
Derrotado como una vela usada
Mira desde la mesa, llena de vicios.
Abre los párpados contra su voluntad
Sujeta un vaso de veneno espumante
Vuelve a sonreír, soñando que tiene garras.
El Tigre viejo
Pudo hacer el arte de la guerra
Calculó cada vuelo Salvador del ave desdichada
El aleteo ratonil de todo reptil cuidando sus cromosomas
El Tigre viejo mira desde una pradera desde la que no volverá a emboscar
Con ojos de luna y fuego que no derramarán el alma líquida de la víctima
El Tigre viejo
Mirará voyeurista
Y morirá en la soledad del sueño y del hambre.
jueves, 18 de noviembre de 2021
After
otra noche que dejó de ser noche
en un abrir y cerrar de ojos
de dos despertadores, tan distintos
tan distantes
que me acuesto, lleno de vicios
en una cama que, ahora menos que nunca, es mía.
El amanecer es un romántico recuerdo del tecleo antes de dormir
dónde los grillos aúllan a la luna roja
La que devora cielos y envalentona a todos los girasoles
Mientras los pobres diez-mados dedos martillan jeroglíficos modernos
Raconteando los amaneceres púrpuras cardiólogos
que se extrañan a las once y veinte
con una lata llamada Bobby, o Rex
que me acompañará hasta este trayecto a cama.
lunes, 8 de noviembre de 2021
Cuidado Intensivo
Ya nada importa tanto
Los buses pasan sobre el reloj que tengo en la almohada
Revolcarse en la inmundicia de todos los fluidos, con la hormiga esperanza de rescatar algo
Quizás un beso que se le quedó entre los trapos que llamo sábanas
quizás para regresarme 10 años y 15 kilos.
Mas, ya nada importa tanto.
Ni siquiera pedorrearme en la mesa
rebalsando gente interesante
a la que no debería defraudar
Esa mesa pudo haber sido un maestro
De Varillas a la muñeca
Yo podría haber llorado en matemáticas
Pero la verdad
Tampoco importaba tanto.