viernes, 22 de octubre de 2021

Repostrería

Me quedan seis teclas por hablar

-o simular escribir-

Ese ejercicio de dedos tercos entre la quietud del smartphone
y la amplitud del quijote.

Me levanté temprano, en las cincos
a hacerle un poema a la vida
pero la vida no se me escribía interesante
así que, sumergimos el diccionario
entre versos alcohólicos
y lamentos clásicos de las cincos.

La siguiente patita siempre
siempre
será de quien me regala esta visita
y de los versos que venía pateando.


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